La fertilidad humana ha sido objeto de creencias, suposiciones y mitos a lo largo de la historia. Muchas de estas ideas, transmitidas de generación en generación, carecen de base científica y pueden generar ansiedad o desinformación en las personas que buscan concebir. Hoy te compartimos algunos de los más comunes.
La edad no influye en la fertilidad
Tanto en mujeres como en hombres la edad afecta la fertilidad. En las mujeres, la reserva ovárica y la calidad de los óvulos disminuyen desde los 35 años, con mayores riesgos después de los 40. En los hombres, a partir de los 45 años la calidad del esperma baja y aumentan las probabilidades de alteraciones genéticas.

Si una pareja lleva pocos meses intentando, significa que no son fértiles
Muchas parejas creen que la falta de embarazo en los primeros intentos es un signo inmediato de infertilidad. En realidad, se considera normal tardar hasta 12 meses en lograr la concepción si ambos miembros de la pareja gozan de buena salud y tienen relaciones sexuales regulares sin protección.
La recomendación médica es acudir a un especialista después de un año de intentos sin éxito, o tras seis meses en mujeres mayores de 35 años, para descartar posibles problemas reproductivos.
Las posiciones sexuales determinan el éxito de la concepción
Otro mito muy extendido es que ciertas posiciones sexuales facilitan el embarazo. No existen evidencias científicas que respalden esta creencia. El factor más determinante es la ovulación y mantener relaciones sexuales en los días fértiles del ciclo menstrual.
Lo importante es conocer el ciclo, identificar el período de máxima fertilidad y mantener hábitos saludables que favorezcan la calidad de los óvulos y espermatozoides.
La infertilidad siempre es responsabilidad de la mujer
Durante mucho tiempo, se ha responsabilizado únicamente a la mujer cuando una pareja enfrenta dificultades para concebir. Sin embargo, los estudios demuestran que en aproximadamente el 40% de los casos la infertilidad se debe a factores masculinos, en otro 40% a factores femeninos y en un 20% a causas mixtas o desconocidas.
Por ello, es fundamental que ambos se sometan a estudios diagnósticos cuando existen dificultades para lograr un embarazo.
El uso de anticonceptivos causa infertilidad permanente
Un error común es creer que los anticonceptivos orales, los dispositivos intrauterinos (DIU) o las inyecciones hormonales provocan infertilidad permanente. La realidad es que estos métodos no afectan la capacidad reproductiva a largo plazo.
Una vez suspendido el anticonceptivo, el ciclo menstrual puede tardar unas semanas o meses en regularse, pero la fertilidad vuelve a la normalidad. Los métodos anticonceptivos están diseñados para ser reversibles.
La infertilidad es poco común
Se cree que la infertilidad es un problema aislado o raro, cuando en realidad afecta a 1 de cada 6 parejas en edad reproductiva. Es una condición mucho más frecuente de lo que se piensa y puede tener múltiples causas: hormonales, anatómicas, genéticas o ambientales.
Lo importante es abordarla con información confiable y acudir a un especialista en reproducción asistida si se presentan dificultades prolongadas para concebir.
La fertilidad es un tema complejo rodeado de creencias que muchas veces carecen de sustento científico. Derribar los mitos y contar con información confiable es clave para tomar decisiones acertadas y reducir la ansiedad que suele acompañar a quienes enfrentan dificultades para concebir. La ciencia, la consulta médica y los hábitos saludables son la mejor guía para quienes buscan formar una familia.

